Libranza, una garantía mobiliaria
Una libranza es la autorización otorgada por un asalariado o pensionado a su empleador o entidad pagadora para descontar los fondos correspondientes al pago de una operación de crédito. Esta práctica está regulada por la Ley 1527 de 2012, que establece las pautas generales para estas transacciones. En este contexto, los recursos derivados de la operación de libranza se consideran derechos económicos y, en cualquier caso, bienes muebles susceptibles de ser tratados como garantía mobiliaria.